Hola,

Me dirijo a ti como “un chico cualquiera”, no por ningunearte, no es en ningún caso mi intención, sino porque esta carta podría ir dirigida a cualquier chico. Eso sí, en lo de “cualquiera” quisiera aclarar que me refiero a ese tipo de chico aparentemente normal, el que puedo encontrarme en la parada del bus, en la cola del súper, paseando por el parque o simplemente cruzármelo por las mañanas de camino al trabajo. Ese tipo de chico que no dice nada pero que, seguramente, tenga algunos prejuicios, como todos tenemos.

Y te escribo para intentar que te liberes de algunos de esos pensamientos que tienes, equivocados, por supuesto, sobre las chicas como yo.

Primer punto, soy crossfitter. Antes de entrar a valorar si esto es o no es para mí, te recomiendo que te informes acerca de qué es y qué no es CrossFit. CrossFit no es un deporte para súper-hombres, de hecho, no es un deporte sólo para hombres. CrossFit no va a lesionarme porque creas que es para bestias. Y CrossFit no es sólo una moda, yo no me muevo por modas.

Segundo punto, CrossFit me gusta. No hago CrossFit para decir que hago CrossFit, lo hago porque me encanta, me apasiona, me ilusiona, me emociona, me ayuda a ser feliz, me aporta sensaciones que no he encontrado en ninguna otra actividad. No hago CrossFit para ver tíos buenos sin camiseta, ni para ver si me echo un novio guapo, el box es un lugar especial para mí, pero muy lejos de esa realidad de sala de musculación donde muchos chicos van a lucir músculos ante algunas gatitas en celo.

Tercer punto, sí, estoy fuerte, y es posible que lo esté más que tú, ¿y?. No me mires con esa cara, el hecho de que tenga el cuerpo definido y sea capaz de levantar más peso que tú, correr más rápido que tú o aguantar un WOD más intenso que tú no significa que sea mejor que tú. No te preocupes por tu orgullo de macho, en el box nadie va a pensar que eres inferior a  mí. Pero ojo, no te vengas arriba, que cuando seas tú quién levante más peso que yo, tú tampoco serás superior a mí.

Cuarto punto, no te hagas el machote delante mío, no me vas a impresionar y además, no merece la pena. A diario entreno con chicos muy fuertes y con mucho rodaje, ellos, que sí pueden presumir, no lo hacen, así que no hagas el tonto, que te puedes a hacer daño. No vas a dejarme con la boca abierta por remangarte la camiseta y mostrarme tu bíceps en bola, ni por simular un press con las bolsas de la compra. Ven un día a entrenar conmigo y demuéstrame que eres capaz de entregarte al 100%, eso sería un detalle digno de un “olé”.

Y como punto final, una recomendación: ven a probarlo. Sólo así sabrás porqué soy crossfitter, la cantidad de cosas que me ha enseñado el CrossFit, cómo me siento y qué es CrossFit. Sólo así verás que detrás de estos cuerpos que ves en el box hay mucho mucho mucho trabajo, constante, diario, doloroso a veces, pero sobre todo, satisfactorio. Sólo así sabrás porqué estoy fuerte y porqué tu y yo somos iguales. Sólo así podré darte la enhorabuena, porque desde la barrera nada es lo que parece, y sólo así podré llamarte valiente, porque me habrás demostrado que realmente quieres serlo.

Me despido aclarándote que no hay reproches en esta carta, cada uno elige su camino y yo he elegido el mío. Sólo te pido que lo respetes, igual que yo respeto el de todos aquéllos que deciden tomar otro que no es éste. Los crossfitters no somos mejores que los no crossfitters, simplemente somos diferentes, y nos sentimos diferentes.

Un saludo.

 

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  1. Niky

    De verdad necesitáis artículos como este para rellenar el blog. Porque no nos engañemos, esto es relleno, el mismo que se pone a los cojines: no aporta nada, solo sirve para ocupar un espacio vacío… en fin…