Bien, hoy hemos practicado fuerza con ese amable ejercicio que a muchos les trae por el camino de la amargura: Over Head Squat. El objetivo era llegar a nuestro 1RM y yo hoy me vuelvo con uno nuevo. Me voy contenta.

Después nos hemos peleado con Josh, un héroe a quien parece que le molan las dominadas. A pesar de tener que meter un total de 90, no me he ido a lo fácil y sigo bajando de goma. Hace unos días hacía otro WOD con 100 (10 más no son muchas) en el que no conseguí pasar de la número 20 sin meter un poquito más de ayuda, pero sigo en mi lucha por mejorar en esto y lo mejor para eso es no acostumbrarse a bajar el listón, así que seguiré intentando no ayudarme más de lo estrictamente necesario.

Terminar así los WODs, aunque sea entre las últimas del box, me sigue motivando.

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