Lunes, 20:30h. Llegas motivado al box, comienza la semana y, como de costumbre, hay un buen grupo para entrenar. Ves a los del turno anterior terminando, tienen cara de cansancio pero con pinta de haberlo pasado bien, y piensas “no parece muy complicado”.

Te acercas a la pizarra mientras saludas a unos y otros, con tu mochila colgada del hombro y dispuesto a hacer lo que haya que hacer, porque hoy estás motivado y vienes a tope. Es lunes.

Sueltas lastre y te preparas para entrenar, el calentamiento de hoy se te hace fácil, vas sobrado, sudas pero no te cansas en exceso porque tienes las pilas cargadas del fin de semana, has comido bien y tus músculos y tu cuerpo están preparados para lo que le echen. Es lunes.

Con una sonrisa en la cara te acercas junto a tus compañeros a escuchar las indicaciones del coach. Os explica el wod de hoy y os avisa de que es más duro de lo que parece. Tú, que estás on fire, no le crees. “Seguro que exagera…”, piensas, “Hoy puedo con todo, es lunes“.

Preparas el material, coges un buen peso. Hoy, por más que te hayan avisado, te atreves con el RX. Sabes que estás forzando un poco, pero qué mejor día que hoy para hacerlo si vienes descansado, claro, como es lunes

Primera ronda, muerte y destrucción. “Pues parece que me va a costar más de lo que pensaba”, “Pues va a tener razón con eso de que es más duro de lo que parece”, “Pues voy a ver si bajo el ritmo porque así, veinte minutos, no aguanto ni de coña”. Y lo bajas, porque realmente es más duro de lo que parece y porque te cuesta más de lo que habías imaginado. Y también, aunque no lo creas, porque es lunes.

Y es que los lunes son un día raro, de ésos en los que llegas súper motivado porque has vagueado el fin de semana, en los que pones todo de tu parte porque tienes nuevos objetivos (“el lunes empiezo”) o retomas los que abandonaste el viernes (“buf, es que el fin de semana…”), en los que crees que puedes con todo y te das cuenta de que estás igual o peor que un viernes tarde.

El viernes, el viernes sí es un buen día, porque “Ya total… Hoy echo los restos y tengo dos días hasta que llegue de nuevo el lunes”.

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