Cuántas veces habremos animado a nuestros amigos a probar CrossFit, a entrenar con nosotros, a venir un día aunque sea solo para que sepan lo que es, que quizá luego no les guste, pero para que al menos hablen con conocimiento, que lo vivan, que lo sufran en su propio cuerpo. Pero también te digo, si vienes, ven convencido, dispuesto a ganar y a perder, preparado para sufrir, pero también para llevarte la mayor recompensa. Eso sí, no lo pruebes si no estás dispuesto a todo lo que te voy a contar.

No lo pruebes si realmente no quieres

No, porque no lo vas a disfrutar, no vengas forzado, no tiene ningún sentido. Quienes lo prueban suelen tirar por uno de estos dos caminos: o se enamoran, o no quieren saber más de nosotros. Así es, y si no quieres venir, de verdad, no vengas.

No lo pruebes si no estás dispuesto a sufrir

No, porque vas a sufrir, por mucho que no quieras, por mucho que te frenes, por muchas barreras que pongas y por mucho que escales los WODs, vas a sufrir igual que todos, y has de estar dispuesto a ello, aunque te aseguro, que después lo agradecerás. Al terminar mirarás hacia atrás, recordarás los minutos previos, aquellos en los que sufrías como nunca habías pensado que sufrirías, esos minutos de dolor, casi sin saber cómo has llegado ahí, pero cogerás aire y te sentirás orgulloso de ti mismo.

No lo pruebes si no vas a aceptar un cambio

Porque CrossFit te va a cambiar, a todos nos ha pasado, y si de verdad te enamora, te cambiará, te cambiará la vida, te cambiará a ti, tu cuerpo, tu alimentación, tus costumbres, tu día a día, como te cambian las cosas buenas que te pasan. Y será genial, pero has de estar dispuesto a aceptarlo. No serás el mismo, no verás las cosas de la misma manera, aprenderás a gestionar muchas situaciones, y vivirás momentos irrepetibles, inimaginables, sensaciones que jamás habías experimentado, ¿estás dispuesto a ser otro tú?

No lo pruebes si no quieres ponerte a prueba

Cada día, cada WOD, cada ejercicio es una nueva prueba a la que nos enfrentamos, un nuevo reto que nos ponemos delante, una nueva meta que alcanzar, y todas estas pruebas son las que nos hacen cada día más fuertes, en todos los sentidos. No solo tendrás mejor cuerpo, o más abdominales, o una carrera más rápida, tendrás la capacidad de volver a ponerte a prueba, y de superarte otra vez más, siempre.

No lo pruebes si no quieres tentar a tus límites

Todos tenemos nuestros límites, algunos los conocemos, otros simplemente aparecen, y te aseguro que aparecerán, muchos más de los que crees. Aquellos que creías superados, unos de los que alguna vez te hablaron, y esos que ni podías imaginar que llegarían. Los tientas a cada momento, cuando crees que no puedes más, cuando vas a reventar, cuando tus piernas no responden, y entonces te das cuenta de sí, que sí que puedes, que tus piernas responden una rep más, que no revientas, y que si lo haces, es porque merece la pena.

No lo pruebes si no vas a aceptar tu derrota

Llegará, quizá creas que no te lo ibas a permitir, pero sí, tu derrota llegará un día, el menos pensado quizá, ese día en que te dejas llevar, el que crees que puedes, es día en que lo das todo, ese en el que creías que merecías una recompensa, y aun así, te derrumbas, no llegas, no da, no es suficiente, pensabas que sí, pero no es hoy. Mañana quizá vuelvas y sí sea, pero tendrá que esperar porque hoy no es el día.

No lo pruebes si no eres capaz de asumir que no vas a ganar

Y es que siempre habrá alguien mejor que tú, aunque no lo creas, lo hay. En resistencia, en fuerza, en capacidad… En lo que sea, no vas a ser mejor, asúmelo. Y no pasa nada, ninguno lo somos, todos tenemos nuestros puntos fuertes, pero también los débiles, y suelen ser a los que más importancia damos, pero para eso están también, para aprender de ellos, para no dejarnos aplastar, y para seguir cogiendo fuerzas para ser mejores.

No lo pruebes si la superación no entra en tus planes

No pintas nada aquí si no vas a superarte a ti mismo, has de hacerlo, es parte del plan. Los demás no importan, no para esto, aunque sí para otras muchas cosas, pero lo importante, lo esencial, aquello que nunca has de perder de vista, eres tú, tus límites, tu “un pasito más”, “un kilo más”, “un poquito más rápido”, tu último suspiro antes de caer al suelo. Lucha, joder, ¡lucha!

No lo pruebes si no tienes paciencia

Será un camino lento, largo, desesperante a veces, con mucho que aprender, mucho que mejorar, mucho que perder, y mucho que ganar. Todo está por ganar.

NO LO PRUEBES SI NO ESTÁS DISPUESTO A TODO

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